lunes, 9 de noviembre de 2009

Padre Damián

Cuando éramos pequenos leíamos el libro »Vlaanderen zendt zijn zonen uit » o « Flandes envía sus hijos” Uno de los más conocidos era Jozef Deveuster. Nació en 1840 como el séptimo de una familia de ocho niños. Sus padres eran comerciantes de cereales. Para vender estos productos tenía que aprender francés y por eso Jozef estudiaba en París.

En 1863 partió, en lugar de su hermano que estaba enfermo, como misionero. Llegó en en la capital de Hawai, en Honolulu, donde fue ordenado en la catedral. Residió como cura durante diez años en la isla, donde trabajaba en varias misiones. En 1873 el gobierno decidió de aislar a los leprosos del reino y trasladarlos a la colonia de la muerte de Molokai. Padre Kamiano, el nombre dado por los leprosos, fue sin ropa ni ajuar, sólo para residir allí unas semanas y con la certeza de regresar.

No obstante, nunca más dejaría este maldito lugar a evitar, una abierta cárcel rodeada de montañas. En aquella época la lepra fue una enfer-medad repugnante e incurable. También existía una gran envidia de los protestantes, que trabajaban en el mismo sitio. Al llegar a Kalaupapa no tuvo lugar para pasar la noche y el padre durmió abajo de un gran árbol, el sitio donde más tarde sería enterrado.

Al principio no soportó la pestilencia o el mal olor de las heridas. Largo tiempo antes de ser la víctima de la lepra,hablaba siempre de « nosotros los leprosos ». Así indicabqa que formaba parte de los parias. Padre Damián daba los cuidados a todos que los requerieron, sin distinción entre creyentes e incrédulos. Cuidaba las heridas abiertas, repartaba ropa, construía casitas para ameublarlas y también una iglesia,un orfanato …. hasta ataúdes y cucharas especiales para comer.

Fundó una banda de música y un coro de niñas. Era médico pero no podía curar a los enfermos. Su encargo existía en mejorar las circunstancias de vida y en animar a los habitantes. Sus actos heroicos entre esta masa horrorosa fueron reconocidos en cualquier parte del mundo. El misionero pidió y recibió dinero, se benefició de ayuda y apoyo tanto de los católicos como de los protestantes y anglicanos. Conocía fama mundial lo que a sus superiores que normalmente solían gozar del honor, no les gustaba.

A partir de 1884 la situación se puso difícil : después de once años de trabajo y sufrimiento padeció de lepra el propio Damián. Pero continuó a cuidar a sus expulsados y marginados. En 1889 murió, a la edad de 49 años. Fue enterrado en Kalaupapa, Molokai. En 1936 los restos mortales fueron transpordados por avión hasta San Francisco. En mayo del mismo año llegó padre Damián en el puerto de Amberes y el desembarco del Mercator tuvo lugar en presencia del rey Leopold III y del cardenal Van Roey. Fue enterado en la iglesia de San Antonio, en Lovaina.

Mucha gente recuerda aún la beatificación en 1995 por el Papa Juan Paulo II en una fiesta al aire libre delante de la basílica de Koekelberg.La canonización del belga más grande tuvo lugar el domingo 11 de octubre de 2009 en Roma, por el Papa Benedictus XVI, en presencia del rey Alberto y la reina Paola, del cardenal Danneels y de muchos altos dignatarios. Antes, la mano derecha, que sirvió para cuidar a los leprosos, fue devuelta a Hawai. Nosotros belgas podemos ser orgullosos con el nuevo santo que dedicó su vida al cuidar a los leprosos, los réprobos y los marginados.

Este texto corrije para un amigo
Qué conste que soy un simple cursillista !

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